Liga Campeones

Pablo Aimar: “Qué bueno que viniste pibe”

No podía ser otro día que un 14 de febrero, creo del 2001, cuando Pablo César Aimar, conocido como el ‘Cai‘ o el ‘Payaso‘, se enfundó por primera vez la camiseta del Valencia. Delante nada más y nada menos que un Manchester United dispuesto a frenarlo y avisarle que Europa no es América. Nada más allá de la realidad. Esa noche el balón buscaba a Aimar porque tras muchos años por fin alguien lo cuidaba.

  

Pablo sacó la batuta y empezó a diseñar un estilo de juego diferente, novedoso para Mestalla. ¡Un jugador pidiendo el balón constantemente! Eso era, por desgracia, poco habitual. Y empezó el recital: controles con ambas piernas, pases entre líneas, desmarques, regates con balón, sin balón… Y un largo etcétera para volver locos a los ‘diablos rojos‘. Faltó el gol, ese premio balompédico que tan cruel es con algunos que les impide alcanzar el olimpo de los dioses.

La conexión Valencia-Argentina, siempre ha funcionado y el Cai, como el resto de compatriotas (Kempes, Claudio López, Kily, Ayala…) se hizo ‘inmortal’. “Vamos Pablito Aimar…que la gloria volverá” cantaba la grada, y la gloria regresó a Mestalla. 31 años después el Valencia fue Campeón de Liga, y de UEFA, y Aimar fue uno de esos privilegiados.

No voy a entrar en esa absurda disputa, muy típica de la afición blanquinegra, de si fue determinante o no. En ocasiones se pierde el tiempo en tonterías en lugar de disfrutar de lo que sucede delante de ti. Mi opinión es que en las ‘Ligas de Benítez‘ el triunfo llegó por el trabajo en equipo y el Cai fue titular indiscutible.

Por encima de triunfos o copas, uno se queda con imágenes imborrables que convierten en arte un deporte que consiste en darle patadas a un balón. Controles de espalda, caños o simplemente la forma con la que llevaba el cuero hacia el área rival. Aquél pequeño pibe que siempre parecía jugar con una camiseta una talla mayor que la que le correspondía devolvía la magia a Mestalla con sus diabluras.

Imágenes como aquel golazo por la escuadra en Tenerife. Aimar recoge el esférico en el centro del campo, recorte a la izquierda, recorta a la derecha, avanza con el balón tan pegado a él que el rival nunca imaginó que antes de acercarse al área lo lanzara a la escuadra contraria… Gol y tres puntos.

O ese ‘triángulo de las Bermudas’ que se inventaron Albelda, Aimar y Baraja para que el argentino acabara perforando la portería del Liverpool en Liga de Campeones. Fueron cinco segundo mágicos que llevaron durante esa semana el nombre del Valencia a todos los resúmenes mundiales.

Y cómo olvidar esa rabona desde la banda izquierda en el estadio Ciutat de Valencia ante el Levante que, tras dar en la cruceta rozó la eternidad durante un segundo. Yo sigo viendo que el balón cruzó la línea, pero creo que son más las ganas de ver una maravillosa acción en lo que fue un encuentro aburrido.

 En definitiva, ese estilo de juego que eleva el fútbol por encima de resultados y estadísticas, un fútbol basado en las habilidades de aquellos personajes vestidos de corto con un objeto redondo. Un fútbol en el que no importa el escudo o el color de la camiseta, sino el poder sacarte una sonrisa o levantarte de tu asiento con un simple movimiento o acción. Yo sí que disfruté viéndote. Por todo ello, cuando sé que te retiras: “qué bueno que viniste Pibe“.

Categorías: fútbol, Liga Campeones, Valencia CF | Etiquetas: , , , , , , , | Deja un comentario

Mestalla choca contra el muro de la realidad

¿Os imagináis que en la regata Oxford y Cambridge, en la barca de Oxford de los ocho remeros que hay seis de primer año que reman hacia delante, uno hacia atrás y otro se dedica a tomar el sol o hacer fotografías? Ya puede el capitán gritar y marcar el ritmo que seguro que Cambridge, a medio gas, gana la carrera.

Joao Pereira lo dio todo sobre el campo (Foto: www.valenciacf.es

Joao Pereira lo dio todo sobre el campo (Foto: http://www.valenciacf.es

Eso es lo que veo que le pasa al Valencia esta temporada. Entre los que no están y ni se les espera y las diferencias económicas entre los dos equipos, a mi me queda la sensación de que hoy podían estar dos días jugando que no iba a ganar nunca. He echado de menos la chispa de otras veces, la garra mostrada ante el Atlético o la lucha ante el Barça. Si a ello añadimos que los millones se suplen con ganas, no hay que irse muy lejos para ver un ejemplo: Levante UD, no se puede hacer más.

Me sabe mal por la ilusión que había en la gente, por la Curva Nord y por Valverde. Lo veo un técnico serio y sin extravagancias, correcto y un fichaje acertado por parte del club. Pero ha llegado a un vestuario en que hay más de uno que va a la suya.

Jonás, ¡Ay, Jonás! Con la calidad que tienes, esa cabeza tuya te frena. No he podido ver los primeros 5 minutos de partido y hasta el 40 no me he dado cuenta de que estaba en el once inicial. Jugador vago. Conocedor de su técnica se encomienda a que le caiga un balón en el área, meta un gol y la gente le elogie.

Banega es el remero que está tomando el sol. Otro desperdicio de futbolista. Capaz de conducir el balón sin que nadie se lo quite, a la par que es capaz de poner gasolina con el coche en marcha, intentar frenarlo con su pierna o quemar un Ferrari. Amén de sus hazañas nocturnas. El Valencia debería hacérselo mirar. Tiene un ojo para fichar a futbolistas ‘polémicos’ que ni adrede lo hace mejor.

Dicho ésto, vayamos al fútbol. Primera parte tirada a la basura porque ‘Zipi y Zape’ (Jonás y Banega para los despistados) no quisieron jugar ayer. Lo peor es que arrastraron al resto del equipo. Fueron los culpables para mí, que Soldado se fuera del partido (tiene mucha facilidad para ello) al verse sólo arriba. Mientras que Parejo tenía mucho terreno que cubrir. Ya puede Joao Pereira contagiar al resto que no se podía hacer más.

Seamos sinceros, delante no estaba el Granada o el Celta. Cualquiera del banquillo de los parisinos era titular en el Valencia. Por lo que con dos jugadores menos y otros dos ‘desquiciados’ son muchas ventajas para un PSG que te ganan el centro del campo de forma fácil y hacen contigo lo que quieren y cuando quieren. Los equipos de Ancelotti son muy italianos en lo defensivo y muy alegres en el ataque. Es una realidad. Si a ello le sumas gente como Lavezzi, Ibra o Pastore tienes que en las dos primeras llegadas ya pierdas 0-2. Y gracias que no quisieron rematar la eliminatoria.

Ancelotti, en el 2005, ya le quitaron una Copa de Europa ganando 0-3 al descanso. Benítez le enseñó que hasta que no pite el árbitro no acaba un partido. Así que remontar era una epopeya.

Por cierto, echarle la culpa a Guaita de los dos goles me parece muy exagerado. Repito que Lavezzi o Pastore no son Iago Aspas o Riki. A los radicales hay que pedirles un poco de cordura.

En la segunda parte, con un futbolista como Canales, que algo más de ganas que Banega pone, y Valdez, lo mismo con Jonás, ya el equipo fue otro. No se pudo más que anotar un tanto, pero la imagen es de, por lo menos, darlo todo e intentar dar la cara. Repito, no hay más y bastante es ya con ir a París con un mínimo de opciones tras jugar sólo 45 minutos.

 

Jorge Almela Muñoz

Categorías: Liga Campeones | Etiquetas: , , , , | Deja un comentario

Con líderes y esfuerzo es más fácil

Muy curioso ésto del fútbol. Hace dos días Valdez provocó que el campo de Mestalla pasara de un silencio absoluto, menos la gran Curva Nord, a una euforia explosiva e incontenida. Además, el paraguayo, con su gol, obligó a muchos periodistas a cambiar la crónica que tenían ya acabada. Tres días después, un equipo que parecía muerto despertó en Bielorrusia.

No hay que lanzar las campanas al vuelo porque el giro puede ser a la inversa, pero lo vivido en la noche de ayer es lo mínimo que se le debe pedir al Valencia. Concentración, esfuerzo y, porque no decirlo, un toque de suerte cara a portería.

Pellegrino vino al club para resolver un problema defensivo que en las últimas jornadas de Liga seguía sin solucionarse. Incluso en momentos concretos se acrecentaba. Por fortuna, en lugar de seguir en el error creo que el técnico argentino se paró, dio un pasito atrás y tomó otra senda. Una decisión correcta para mí. Si ves que algo no funciona lo mejor es rectificar, o buscar otra forma de llegar al objetivo.

Para empezar sentó a dos jugadores que considero no deberían ser titulares, por el momento. Uno es Víctor Ruiz. El central lleva desaparecido bastante tiempo y no es bueno tener en la línea defensiva un jugador que salta ya con mucha presión porque él sabe que no lo está haciendo bien. Su sustituto es Ricardo Costa. Ya he comentado que el portugués creo que es el mejor central que tiene el equipo y si es listo puede ser el líder que falta en defensa. Un tío que marque territorio y lleve a gritos a los suyos.

El otro jugador que está ‘out’ es Jonás. Lo del brasileño es el claro ejemplo de gran jugador de equipos en buena racha, pero un problema cuando la corriente va en contra. Tiene técnica, visión de juego y calidad, pero su ritmo de juego es todavía muy lento. Se hinchó a marcar goles en pretemporada y eso le fue bien, pero ahora se ha estancado.

Otro punto importante fue la entrada de Albelda, otro líder necesario, y jugar con el famoso trivote. Sí, éste es el paso atrás dado por Pellegrino, pero necesario. Hay que asentar las bases defensivas y el Valencia cuenta con un hombre como Albelda que, además de defender transmite una fuerza al equipo importante. Y permite a Tino Costa y Gago centrarse un poco más en tareas ofensivas siendo los enganches con Soldado. Y lo notó el ‘killer’.

Tres goles necesarios para el equipo pero también para Soldado. El delantero debe ser el tercer referente del equipo. Dejarse de bajar a las bandas para buscar un balón que no llega y esperar dentro del área que sus compañeros le den el pase del gol. Soldado es el primer español que ha marcado dos ‘hat-trick’ en Champions League. Y, según oí al crack de las estadísticas (Mister Chip) en Onda Cero, supera a Van Nistelrooy como el delantero que más goles ha marcado en 18 partidos (15 en total, uno más que el holandés, hasta ayer el que tenía la mejor marca).

Así pues, insisto que a la concentración y el esfuerzo de ayer hay que añadirle la aparición, por fin, de líderes en el equipo. Ahora hay que exigirles una continuidad.

 

Jorge Almela Muñoz

Categorías: Liga Campeones | Etiquetas: , , , , , , , | Deja un comentario

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: